El silbido es uno de las tantos recursos que tenemos los seres humanos para comunicarnos. Aunque tenemos el don de la palabra, a veces un silbido puede servir para bromear, dar una señal de aprobación, para agredir, o para hasta llamar la atención.

Un silbido es el sonido producido al expulsar aire a través de los labios fruncidos con ocasional ayuda de los dedos, por lo general agudo, aunque puede ser grave y alcanzar al menos cuatro octavas. El interior de la boca actúa como caja de resonancia y la modulación se origina en la garganta.

Silbar es una costumbre un tanto en desuso, pero debido a que estos sonidos que todas y todos podemos emitir pueden llegar muy lejos -hasta 8 km en condiciones abiertas- su uso es más frecuente en las montañas para ayudar a pastores y agricultores a pasar mensajes.

Sin embargo, también pueden penetrar densos bosques, como en la Amazonia, donde son utilizados por los cazadores para localizarse entre sí. Igualmente, pueden ser útiles en el mar. Las comunidades Inuit los emplean para dar instrucciones durante la caza de ballenas.

Hoy 27 de julio se celebra el día mundial del Silbido. Como ya habrás notado, hay día para todo y en gran parte este día podría parecer broma, pero  nos recuerda este importante recurso como un antecedente del lenguaje y de los sonidos como parte de nuestra evolución.

Tanto la música como el lenguaje significaron cambios extraordinarios: articulación refinada, capacidad para entender a los demás y habilidad de pensar simbólicamente.

Un antecedente histórico para saber de donde pudieron haber provenido los primeros silbidos nos lleva al padre de la teoría de la evolución, Charles Darwin, quien propuso que la música y el silbido surgieron juntos como una especie de «protolenguaje musical». Según ésta teoría los humanos comenzaron primero a cantar y chiflar antes de poder hablar, quizás en una especie de ritual de cortejo.

¡Vaya!, el silbido es tan importante en la evolución de la humanidad que se ha llevado al cine, por poner unos ejemplos, Walt Disney lo refleja a través del icónico Mickey Mouse quien en sus primeros años aparecía silbando, o como no acordarse del soundtrack de la película El Bueno, el Malo y el Feo, que tiene como protagonista principal este sonido. También Pinocho tiene la canción de pepe el grillo “Dame un silbidito”.

En fin, en Guía capital MX, les deseamos un feliz día y no olviden echarnos un silbidito para comentarnos sobre sus intereses.

https://www.youtube.com/watch?v=1GDqTZzrObM