Este es el momento indicado para conocer, disfrutar o reencontrarte con el Castillo de Chapultepec y el Museo Nacional de Historia.

El horario de visita será de martes a domingo de 9:00 a 17:00 horas

MUSEO NACIONAL DE HISTORIA CASTILLO DE CHAPULTEPEC.

Es el recinto que guarda la memoria de la historia de México, desde la conquista de Tenochtitlan, en 1521, hasta la Revolución Mexicana, en la segunda década del siglo XX.

Cuenta con 12 salas de exposición permanente que presentan la trayectoria histórica del país, y 22 salas en el área conocida como Alcázar, en las que se recrean las habitaciones de Maximiliano y Carlota y del presidente Porfirio Díaz, además de albergar los carruajes de Benito Juárez y Maximiliano de Habsburgo, entre otros.

Luego de su reapertura, el MNH también estará presentando la exposición temporal Niños Héroes, un lunes de 1847, muestra lúdica en la que se hablará de la Batalla de Chapultepec, ocurrida ese año, y se invitará a los públicos infantil y adulto a imaginar cómo sería un día en el Colegio Militar de Chapultepec.

CASTILLO DE CHAPULTEPEC.

Su origen se remonta al Virreinato de Nueva España, cuando los virreyes solían frecuentar Chapultepec como zona de descanso y recreación.

Bernardo de Gálvez ordenó el inicio de su construcción el 16 de agosto de 1785, ​ en cuyo diseño participaron Francisco Bambitelli y Manuel Agustín Mascaró. En sus primeros años quedó abandonado durante un par de décadas hasta su adquisición por el Ayuntamiento de México en 1806.

Hasta entonces, la obra palaciega estaba rodeada de amplios muros de cimentación construidos de andesita. A principios de los años 1840 el Heroico Colegio Militar estableció su sede en el castillo.

Tuvo un significativo rol durante la batalla de Chapultepec como parte de la intervención estadounidense en México en 1847, al ser «el último bastión de defensa» nacional, durante la cual sufrió daños considerables en su estructura.

Miguel Miramón lo utilizó por primera vez como residencia presidencial a finales de los años 1850, hasta la segunda intervención francesa en México.

Durante la transición imperial, Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota habitaron el edificio «cautivados por las hermosas vistas del Valle de México que se apreciaban desde el lugar», y llevaron a cabo una serie de adecuaciones inspiradas en el estilo  neoclásico parisino,​ que le proporcionaron una simetría similar a la de los recintos burgueses europeos de esa época.​

Tras la restauración de la república, varios presidentes continuaron usándolo como residencia gubernamental, entre los cuales se encuentran Sebastián Lerdo de Tejada, Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza y Plutarco Elías Calles.

Si bien durante cada uno de sus mandatos se realizaron modificaciones al diseño original del recinto, sobresalen las obras realizadas por instrucción de Díaz, entre las cuales se incluyen la instalación de ascensores, la construcción de un boudoir privado y del corredor de vitrales que conforman la Galería de Emplomados, así como la remodelación de la «escalera de los leones» con mármol blanco y pasamanos de latón, y que sirve de acceso a la planta superior del edificio.​ Por decreto de Lázaro Cárdenas del Río, el 27 de septiembre de 1944 el Museo Nacional de Historia quedó establecido en el castillo,​ y desde entonces alberga más de cien mil objetos artísticos e históricos que forman parte del acervo cultural del país.