Vivimos algo inédito en el mundo tras la propagación del COVID-19. La gente se ha visto obligada a  recluirse en sus casas para tratar de frenar el contagio del nuevo virus y las ciudades han quedado vacías. Por primera vez en décadas, plazas, monumentos, parques, sitios comerciales están vacíos o semivacíos.

zócalo covid-19

 

La ciudad de México no es la excepción. Poco a poco esta gran urbe de 20 millones de habitantes se ha ido  vaciando, del bullicio y caos cotidiano, nuestra gran capital se  ha convertido en un lugar semi desierto. Aún hay mucha gente en las calles que se  ve obligada a salir para conseguir el pan de cada día. Debe arriesgar, pues sino se mueren de la enfermedad se van a morir de hambre, pero aún así la Ciudad, esta enorme planicie que alguna vez fue un lago, de algún modo luce semivacía.

Las plazas comerciales, los cines, los  comercios no esenciales están cerrados, y mientras tanto, la Ciudad se niega a morir completamente. Aun así, el Zócalo de la Ciudad de México, la calle de Madero, el Palacio de Bellas Artes, decenas de museos, se encuentran a la espera de que acabe la etapa de cuarentena y puedan recobrar su vida.

Hoy millones de personas en la Ciudad nos mantenemos en casa  en la incertidumbre del mañana, en la utopía del pasado. Cedemos las calles para hacer frente a un adversario que, al igual que la desidia,el odio, la envidia, la rabia está despojando la vida a miles de personas inocentes. Y aún así nos mantenemos en la esperanza de que la Ciudad pronto recobrará su esplendor y miles de actividades recreativas  a las que estamos acostumbrados.

zocalo

«NUNCA EN LA DISTANCIA,HEMOS ESTADO TAN CERCA”.

“QUEDÁNDONOS EN CASA LE DAMOS NUEVA VIDA A LA HERMOSA CIUDAD DE MÉXICO”