Cuando vas circulando por la Avenida Ermita, en medio del tráfico y el ruido, no das crédito que a un costado se encuentra uno de los centros de oxigenación con más historia para la Ciudad de México: el Cerro de la Estrella.

Ubicado en la zona oriente, en la Alcaldía Iztapalapa, el cerro guarda una historia de ¡más de 9 mil años!, aunque no lo creas. La población originaria lo conoce como Huizachtepetl, o cerro de los Huizaches y, de acuerdo a los arqueólogos aquí se ha descubierto indicios de antiguos asentamientos humanos cuya antigüedad se remonta hasta el Preclásico mesoamericano.

En la década de los 30´  fue declarado Parque Nacional por el entonces presidente, Lázaro Cárdenas, pero perdió está categoría por el crecimiento de la mancha urbana que le fue arrebatando. Ahora sobrevive gracias a los esfuerzos gubernamentales que le han declarado área natural protegida.

Seguramente, tú has escuchado de este cerro porque aquí se lleva a cabo la tradicional representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa. Bueno, la última sólo la pudimos ver por televisión, debido a las restricciones ocasionadas por la pandemia.

Ahora, que las condiciones se han flexibilizado puedes visitar sus áreas verdes, claro con sus debidas medidas de protección, y disfrutar de una rica caminata por sus laderas y rústicos miradores por los que se contempla la gran Ciudad de México.

Para llegar allí, puedes tomar la línea 8 del metro y bajarte en Cerro de la Estrella, de allí puedes contemplar el cerro y arrancar la aventura por uno de los pulmones que alimenta a la gran urbe.