Para los artesanos y artesanas mexicanas es muy difícil poder colocar a la venta sus productos. Lo es ahora y lo ha sido siempre, pero en 1964, un grupo de productores de Zacatlán, Puebla, se acercaron al gobierno capitalino para proponer la instalación de una feria artesanal en las inmediaciones de La Ciudadela.

En esa década, el antiguo depósito de armas se había convertido en un predio abandonado y fue el lugar perfecto para la instalación de la llamada “Feria de la manzana”, la cual exhibió una serie de trabajos artesanales, dando a conocer la creatividad y el talento mexicano.

La iniciativa tuvo gran eco en las autoridades federales que estaban próximas a recibir invitados de todo el mundo, en el marco de los Juegos Olimpicos de 1968. Con esa oportunidad se determinó ampliar la muestra artesanal con productos de todo el país y, así fue como quedo instalado el Mercado de Artesanías de La Ciudadela.

Dos grandes eventos alimentaron su consolidación, los juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol México 1970.

En la actualidad, el mercado tiene 366 locatarios que, con sus manos, preservan la tradición, el color, la creatividad y el amor por México. ¿Quieres visitarlo?, es muy fácil, puedes llegar por el metro o metrobús Balderas.