Cuando llegues a la Calle de Jalapa y veas este edificio seguro te parecerá muy familiar y es que pudiste verlo en un promocional del gobierno o con algún presidente o jefe de gobierno realizando campañas o dando el banderazo de inicio de clases.

El Centro Educativo, Benito Juárez, es uno de los más emblemáticos del país, tanto por su diseño arquitectónico nacionalista, como por su modelo educativo gratuito que incluye para su alumnado, clases de natación, danza y francés.

Fue el legendario José Vasconcelos, entonces Secretario de Educación, quien ordenó su construcción al arquitecto Carlos Obregón Santacilia, bajo la consigna de romper con el modelo europeo que había dado Porfirio Muñoz y retomar los principios de la Revolución que, ante todo, buscaba reivindicar el nacionalismo.

Si observas, la escuela tiene techos de teja, patios tradicionales y salones altos con piso de madera, tal como se impuso en el periodo pos revolucionario.

La escuela se inauguró en 1924 y, desde entonces, ha operado con regularidad, recibiendo a los alumnos y alumnas de la Colonia Roma y sus alrededores.

Como en toda primaria, no falta la leyenda de que la escuela fue construida sobre el terreno de un panteón. De acuerdo a Rodrigo Hidalgo, existe un mapa que demuestra que el lote pertenecía al Panteón General de La Piedad.

Independientemente de las historias, el Edificio del Centro Educativo es digno de admirarse por su belleza y valor histórico. De hecho, el Instituto Nacional de Bellas Artes le ha dado la categoría de Patrimonio Artistico. Si quieres conocerla puedes llegar por metro a las estaciones Hospital General o Centro Médico.