Ahora que el semáforo ha pasado a naranja tenemos la posibilidad de recuperar, con la sana distancia, algunos paseos por la Ciudad de México. Si tú estás en la posibilidad de moverte, y con el genuino deseo de recuperar tu ciudad, te invitamos a que vayas al Palacio Postal y disfrutes de un viaje por el tiempo que nos da esta majestuosa arquitectura, estilo ecléctico, de principios del siglo XX.

Este elegante y maravilloso edificio adquirió su papel como Dirección General de Correos en el año 1902. En ese mismo lugar, se había albergado previamente al hospital de Terceros de San Francisco, de hecho el nombre completo era: Hospital Real de Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción, cuyo origen data del año de 1761. Fue construido por la orden Franciscana con la finalidad fue atender a quienes integraban dicha hermandad. El lugar tuvo muchos embistes durante todo el siglo 19 y fue hasta el año 1902 cuándo se construyó el actual Palacio Postal.

El propio presidente Porfirio Díaz, fue quien se encargó de colocar la primera piedra. Con esa acción entenderás que el estilo afrancesado que tiene el palacio se debe a la intención del entonces mandatario por elevar a la Ciudad al más alto refinamiento europeo de la época.

Ahora, tú puedes realizar una visita, sin costo alguno, ya que el edificio sigue funcionando con el origen que fue creado, el servicio postal. No dejes de caminar por su sala posterior, subir por sus escaleras frontales, y disfrutar de la cúpula sobre el patio. Seguro te trasladaran a otra época, en la que las preocupaciones se olvidaban fácilmente.